<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://libertinaje.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Creatividad Libertina</title><description>Blog del Asombroso Dino Marconni, miembro de la revolucionaria y vanguardista Mascarada Libertina. Espacio de reflexi&#xF3;n, discusi&#xF3;n, propuestas, pero sobretodo, de la b&#xFA;squeda por la creatividad.</description><link>https://libertinaje.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Seis a&#xF1;os m&#xE1;s tarde...</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2018/122901-seis-anos-mas-tarde-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2018/122901-seis-anos-mas-tarde-.php</guid><description><![CDATA[<p>Y pue&rsquo; na&rsquo;a. Que me alej&eacute; de la red-- y de esta blog-- para vivir entre los vivos, para ser y estar con los de carne, y para, seg&uacute;n el de la pluma, dedicarme vrdaderamente a escribir.</p><p>Y pues nada. Que en este tiempo, me cas&eacute;, me mude a infierno tropical (donde ahora escribo), y le subarrend&eacute; mis manos a cierta universidad de la que me fui hac&iacute;a casi seis meses, y que ni las gracias me dieron por casi siete generaciones de alumnos a quienes ayud&eacute;--quiero creer-- a formar.</p><p>Hoy, tras seis a&ntilde;os supuestamente viviendo entre los "vivos", sea por trabajo, sea porque realmente no he dedicado mucho m&aacute;s tiempo a la escritura, del que antes lo hac&iacute;a-- de hecho es mucho menos-- me zambullo de nuevo en la m&aacute;scara del Prestidigitador que, &iexcl;Vueltas que da la vida!, ahora parece m&aacute;s gu&iacute;a de turistas, que farsante de carrera.</p><p>Aqu&iacute; estamos, mis heter&oacute;nimos y yo. Aqu&iacute; sigue Ella, con su cabello y su voz, a mi lado en &aacute;s de un sentido. Aqu&iacute; estamos todos, y mis manos....</p><p>A&ntilde;o Va, uno m&aacute;s, o menos, seg&uacute;n se vea.</p><p>&iexcl;Qu&eacute; diablos! !Abramos de nuevo el escaparate del libertinaje!</p>]]></description><pubDate>Sat, 29 Dec 2018 19:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un relicario...</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2012/061001-un-relicario-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2012/061001-un-relicario-.php</guid><description><![CDATA[<p style="padding-left: 90px;">"<em>... &iquest;C&oacute;mo puedo amar tanto a alguien de quien desconozco su rostro&hellip;?</em>"&mdash;se preguntaba Alfredo, en medio del sal&oacute;n&mdash;&ldquo;<em>&hellip;sentir esta profunda y conmovedora emoci&oacute;n, por una persona de la que ni siquiera tengo una imagen&hellip;?</em>&rdquo;</p> <p style="padding-left: 90px;">&nbsp;</p> <p style="padding-left: 90px;">En su mano sosten&iacute;a un peque&ntilde;o dije de oro, grabado con orlas florales. &Eacute;ste estaba abierto, mostrando su desnudo interior. Alfredo lo mir&oacute; con aprehensi&oacute;n, como intentando dibujar con su mente la fotograf&iacute;a de aquella mujer por la que tanto suspiraba. En vano creaba y recreaba retratos suyos, mas su et&eacute;rea materia los devolv&iacute;a nuevamente al vac&iacute;o del que proven&iacute;an.</p> <p style="padding-left: 90px;">&nbsp;</p> <p style="padding-left: 90px;">&ldquo;<em>&iexcl;Dios!</em>&rdquo;&mdash;exclam&oacute; para sus adentros&mdash; &ldquo;<em>estoy enamorado de una mujer de humo, a la que s&oacute;lo yo puedo ver, oler y sentir, pero de la que tampoco tengo un retrato. Ella est&aacute; all&aacute; lejos de m&iacute;, mirando al cielo de Praga, y yo aqu&iacute;, con este relicario vac&iacute;o al lado de mi coraz&oacute;n, palpitando sin cesar al ritmo de su nombre&hellip;</em>&rdquo;</p> <p>&nbsp;</p> <p style="text-align: right;">Fragmento del borrador de &ldquo;El esp&iacute;ritu del P&oacute;rtico&rdquo;</p>]]></description><pubDate>Sun, 10 Jun 2012 03:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ella...</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2012/052901-ella-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2012/052901-ella-.php</guid><description><![CDATA[<p style="padding-left: 120px; text-align: justify;"><em>No era de carne a&uacute;n, cuando ya la amaba. Esta historia comenz&oacute; mucho antes de que sus personajes tom&aacute;ramos conciencia de la misma. Es como una de esas legendarias &eacute;picas, que rememoran los cantares de &eacute;pocas sin parang&oacute;n. As&iacute; fuimos nosotros. As&iacute;, sin saberlo, nos enrolamos en las l&iacute;neas de un relato eterno; un sue&ntilde;o sin lugar ni tiempo, del que nadie creer&iacute;a su fuerza; del que nunca escuchar&aacute;n otro similar.</em></p> <p style="padding-left: 120px; text-align: justify;"><em>&nbsp;Nuestras esencias flotaban en el ambiente de ese viejo portal donde naci&oacute; esta historia. No hab&iacute;a m&aacute;s, como al inicio de los tiempos. Tan s&oacute;lo un &aacute;pice de su ser fue necesario en mis sentidos, para saber que ella era la mujer de mi vida. A&uacute;n no la conoc&iacute;a. Pas&oacute; mucho tiempo antes de saber su nombre, sus facciones y detalles. En aquel instante, todo eso result&oacute; suplementario. Manierismos que engalanan sus rincones. </em></p><p style="padding-left: 120px; text-align: justify;"><em>Aquella noche de sombras, sumido en el teatro de Praga ante mis ojos, descubr&iacute; sus l&iacute;neas m&aacute;s b&aacute;sicas, las justas y necesarias para afirmar, sin miedo a equivocarme, que era ella la indicada; la que merece la pena estar a su lado, hasta el fin de los tiempos&hellip;</em></p> <p style="text-align: right;">&nbsp;</p> <p style="text-align: right;">&mdash;Cap I, Primer boceto de &ldquo;El esp&iacute;ritu en el p&oacute;rtico&rdquo;,</p> <p style="text-align: right;">&nbsp;David Castillo.&mdash;</p>]]></description><pubDate>Tue, 29 May 2012 02:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>Metrob&#xFA;s all the way...!</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2012/040601-metrobus-all-the-way-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2012/040601-metrobus-all-the-way-.php</guid><description><![CDATA[<p>Siempre he considerado que el Metrob&uacute;s es una excelente idea, colocada en el sitio m&aacute;s impropio posible. As&iacute; ha sido desde hace poco m&aacute;s de medio lustro, y la ocasi&oacute;n del estreno de una nueva l&iacute;nea &mdash;la cuarta&mdash; me hizo augurar que no ser&iacute;a la excepci&oacute;n.</p> <p>No s&oacute;lo eso. Los rumores del trazo tentativo de esta l&iacute;nea, aunado a las constantes protestas de los comercios y habitantes de la zona, me hicieron pensar que la reafirmaci&oacute;n de mi impresi&oacute;n acerca de este medo de transporte, no tendr&iacute;a parang&oacute;n, al menos hasta la inauguraci&oacute;n de la siguiente ruta.</p> <p>Luego de un intento fallido, durante su per&iacute;odo de gracia sobre el peaje, los primeros dos d&iacute;as, no hab&iacute;a tenido la oportunidad&mdash;o el ocio, quiz&aacute;s&mdash;de aventurarme en sus recovecos citadinos, a bordo de tan flamantes unidades, todas ellas ostentando la leyenda &ldquo;Downtown&rdquo; en su carrocer&iacute;a, y que me hac&iacute;an remontar a una fugaz y accidentada visita a la Uni&oacute;n Americana, hac&iacute;a poco m&aacute;s de un a&ntilde;o.</p> <p>As&iacute;, armado con mi tarjeta de pago, y mucho tiempo de sobra, abord&eacute; en la terminal uno de los veh&iacute;culos.&nbsp; Cuan equivocado estaba&hellip;</p> <p>Estimado lector, lo primero que debe considerar sobre esta l&iacute;nea, es la actitud que debe de adoptar mientras haga uso de su infraestructura. Est&aacute; usted a bordo de una unidad h&iacute;brida, totalmente automatizada y en constante monitoreo por las autoridades&mdash;las cuales, seg&uacute;n refiere uno de los choferes, muy pronto estar&aacute;n al tanto de sus movimientos, en cuanto resuelvan c&oacute;mo conectar las c&aacute;maras a un hipot&eacute;tico puesto central de control&mdash;, rodeado de c&oacute;modos asientos, estrat&eacute;gicamente dispuestos para que usted, su usuario, olvide todo lo aprendido respecto a los ineficientes transportes p&uacute;blicos superficiales a los que los habitantes de esta ciudad nos hemos dolorosamente habituado.</p> <p>En su interior no hallar&aacute; malos modos por parte de su operador&mdash;aunque no le indique que, si ya pas&oacute; su tarjeta por los torniquetes, no lo haga de nuevo por el lector a bordo, so pena de ser cobrado doble&mdash; y ser&aacute; orientado oportunamente por un insigne representante del &oacute;rden&mdash;o dos, seg&uacute;n la suerte con la que corra usted&mdash; sobre cualquier inquietud que le surja a lo largo de su estancia. Dicho sea de paso, recuerde que precisamente eso, su estancia, ser&aacute; larga. No importa que otros medios, como el Metro, recorran la misma distancia en la cuarta parte del tiempo. No haga odiosas comparaciones con transportes tercermundistas, aglomerados&mdash;quiero pensar que la Semana Mayor no sesg&oacute; mi impresi&oacute;n sobre la afluencia de pasajeros, claro est&aacute;&mdash; y tintos en aromas muy humanos. Las unidades cuentan con aire acondicionado, guardabultos y, si lo desea, podr&aacute; c&oacute;modamente charlar con el usuario que estar&aacute; frente a usted, pues muchos de los contados asientos que posee, se encuentran careados. No habr&aacute; excusa para que muestre mala cara a sus semejantes mas, si considera a&uacute;n no estar listo para enfrentar los embates de la modernidad, puede volver la vista hacia el exterior por las espaciosas y resistentes&mdash;dicho esto &uacute;ltimo con conocimiento de causa, pues ni una turba de p&uacute;beres armados con trozos de tabiques, piedras y grava, la cual atac&oacute; con avidez un costado de la unidad en el que iba, poco antes de arribar a la estaci&oacute;n &ldquo;Mixcalco&rdquo;, pudo lograr un cristal roto; y &iexcl;vaya que lo intentaron! &mdash;vidrieras con las que podr&aacute; apreciar, como en un aparador, la populosa actividad de las zonas m&aacute;s animadas de nuestra querida ciudad. Como dije anteriormente, no hay excusa, mi estimado lector. La l&iacute;nea cuatro del Metrob&uacute;s logra, m&aacute;s que ninguna otra, una sensaci&oacute;n de relajaci&oacute;n, seguridad y vanaglorio en sus usuarios tal, que de pronto me sent&iacute; trasplantado a esos centros urbanos europeos que no conozco en absoluto o, de menos,&nbsp; a los recorridos tur&iacute;sticos por la ciudad de Puebla de los &Aacute;ngeles, a lomo de la versi&oacute;n local del Turib&uacute;s&mdash;primo lejano del sistema de transporte que ahora me huelga a escribir; probablemente pariente acomodado de la misma familia de veh&iacute;culos&mdash;, al tiempo que me deleit&eacute; con las miradas aprehensivas de locatarios y transe&uacute;ntes por igual, quienes a&uacute;n guardan su distancia ante tales muestras de vanguardia.</p> <p>Mas si esto no fuese suficiente para arengar su inter&eacute;s por visitar la l&iacute;nea 4 y sus pintorescas estaciones&mdash;las cuales, algunas, son envidia de cualquier dise&ntilde;o minimalista, al prescindir incluso de la estaci&oacute;n misma&mdash;, es mi deber acotar dos aspectos m&aacute;s que hacen de este recorrido, una experiencia digna de vivirse; un <em>must see</em>, haciendo eco del anglicismo con el que se autodenomina la ruta, para el ciudadano sibarita.</p> <p>La primera de &eacute;stas es la opci&oacute;n de elegir, dependiendo de su estado de &aacute;nimo, entre dos rutas alternas&mdash;no se exalte si abord&oacute; e ignora cu&aacute;l ruta recorre. Tarde o temprano, como el hijo pr&oacute;digo, la unidad volver&aacute; a una u otra terminal&mdash;, que visitan polos opuestos del Centro Hist&eacute;rico de la Ciudad de M&eacute;xico. No se preocupe por la seguridad en el trayecto. Es bien sabido que las leyendas urbanas no son m&aacute;s que eso, pero por si este pensamiento no le conforta, una legi&oacute;n de polic&iacute;as y patrullas&mdash;63 oficiales, y 8 patrullas, contados a lo largo del recorrido de vuelta&mdash;lo salvaguardar&aacute;n de cualquier facineroso que intente reclamar su potestad sobre el trazo de la ruta. Este regimiento, aunado a los oficiales a bordo de las unidades&mdash;quienes, a falta de un arma, emplear&aacute;n sus dotes negociadores para exhortar a cualquier amenaza de desistir&mdash;le har&aacute;n sentir, como al que escribe, que no habr&aacute; tramo m&aacute;s seguro de la ciudad, que aqu&eacute;l que, dec&iacute;an sus detractores, era el m&aacute;s peligroso y conflictivo imaginable. Esto fue, viendo el resultado, meras calumnias e intentos pueriles por intentar privarle a usted, amable usuario, de una experiencia imperdible.</p> <p>La &uacute;ltima raz&oacute;n es &mdash;y debo confesar mi sorpresa al descubrirlo&mdash; una peculiaridad en el trazo que me ha obligado esta noche a tomar un momento y componer la presente estampa del Metrob&uacute;s. T&oacute;melo como una confidencia, mi estimado, pero a lo largo de la ruta B&mdash;la sur&mdash;tendr&aacute; una peque&ntilde;a muestra, cuidadosamente seleccionada para todo gusto y bolsillo, de cuatro de las m&aacute;s representativas zonas de comercio sexual que pervive en los alrededores de nuestro primer cuadro&mdash;personalmente siento que pudo hacerse un retru&eacute;cano en la ruta, similar a la vuelta ol&iacute;mpica por el Monumento a la Revoluci&oacute;n, para visitar las calles de Sullivan, pero quiz&aacute;s habr&iacute;a sido pretencioso&mdash;de nuestro terru&ntilde;o. Desde la comodidad de la unidad, podr&aacute; evaluar sus opciones y elecciones. Tome su tiempo; una prudencial velocidad de 15 km/h resulta perfecta para que no apresure su decisi&oacute;n.</p> <p>Cu&aacute;n sabias han sido las mentes que dieron origen a tan singular ingenio. Cu&aacute;nta opulencia y despliegue de recursos p&uacute;blicos, para asegurar un recorrido inolvidable. Pero, sobretodo, cu&aacute;nto conocimiento de las pasiones humanas, por parte de quienes trazaron su ruta.</p> <p>Esos han sido, sin m&aacute;s, los pormenores de &eacute;ste, mi primer viaje por la l&iacute;nea 4 del Metrob&uacute;s en la Muy Noble y Muy Leal y Imperial Ciudad de M&eacute;xico. Sirva esta estampa como un testimonio fiel de lo vivido por el que escribe, y una c&aacute;ndida invitaci&oacute;n a quienes leen, de ser part&iacute;cipes de este concierto de experiencias&hellip;</p><p>&nbsp;</p><p>Nota de la fotograf&iacute;a: Foto cortes&iacute;a de "<a href="http://fotos.eluniversal.com.mx/coleccion/muestra_fotogaleria.html?idgal=12739">El Universal</a>". N&oacute;tese la agilidad con la que, cual gacela, este magn&iacute;fico ejemplar ejecuta sus evoluciones por los meandros del Centro Hist&eacute;rico.</p>]]></description><pubDate>Fri, 06 Apr 2012 01:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>SOPA de Letras (1)</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2012/011901-sopa-de-letras-1-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2012/011901-sopa-de-letras-1-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Hubiese deseado que la primera entrada de este, el A&ntilde;o del Fin del Mundo, fuese en otro talante. En un a&ntilde;o que pinta promisorio en m&aacute;s de un sentido, y en el que el compromiso con el activismo es una constante para un servidor, una amenaza mucho m&aacute;s ominosa y r&aacute;pida cobra fuerza en estos d&iacute;as.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Para aquellos creadores como el que suscribe, quienes vemos en la Internet el &uacute;ltimo&mdash;si no el &uacute;nico, a veces&mdash; basti&oacute;n para difundir nuestra propuesta, sea a trav&eacute;s de las redes sociales, o de las bit&aacute;coras personales en l&iacute;nea, como la que he procurado llevar en estos &uacute;ltimos tres a&ntilde;os; la aparici&oacute;n de una iniciativa de ley global que coarta el derecho m&aacute;s b&aacute;sico que ha caracterizado este metaverso, la libertad de expresi&oacute;n, significa una afrenta directa a nuestra labor creativa.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Esta es la llamada ley SOPA, acr&oacute;nimo de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Stop_Online_Piracy_Act" target="_blank">Stop Online Piracy Act</a>, y sus respectivos ecos nacionales.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">De ser honestos, a&uacute;n no logro dimensionar la extensi&oacute;n que esta iniciativa posee, en parte por la radicalizaci&oacute;n que el tema ha tomado en la red, el protagonismo de instancias de renombre en este &aacute;mbito, como la Wikipedia, Twitter o Google; y en otra, por la falta de una disciplina personal para informarme sobre el texto de dicha ley, as&iacute; como de su interpretaci&oacute;n y repercusiones de la misma.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Reconozco esto, porque asumo que m&aacute;s de un correligionario, colega o lector de este humilde espacio, se encuentra en la misma situaci&oacute;n: saturado de informaci&oacute;n parcial, participando en alg&uacute;n tipo de protesta <em>online</em>, generando textos contestatarios al respecto incluso pero, en el fondo, sin un conocimiento s&oacute;lido sobre el fen&oacute;meno.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">El &aacute;nimo de esta entrada es, no obstante, convocar a todo aquel que se identifique con mi situaci&oacute;n personal y, a falta de un foro concreto hacia el cual dirigirnos para discutir, establecer redes de trabajo conjunto. Actualmente he mantenido charlas personales con algunos compa&ntilde;eros, tanto de la M.L., como con artistas no relacionados directamente con este movimiento; sobre nuestras impresiones al respecto. Asimismo, y gracias a la amistad epistolar que mantengo con colegas escritores del movimiento <a href="http://www.facebook.com/groups/173344612739897/" target="_blank">EGO&Iacute;sta</a>, intercambio opiniones sobre la posibilidad de establecer una agenda conjunta.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Si bien, esta nueva amenaza no var&iacute;a mi posici&oacute;n con respecto al llamado que, hace unos meses hiciera para tomar acci&oacute;n respecto a los problemas de fondo en el arte y la sociedad que lo detenta como propio, debo se&ntilde;alar que las aristas que presenta tal situaci&oacute;n exceden mis primeras acciones emprendidas y, dicho sea de paso, ameritan un programa de trabajo concreto para dicha situaci&oacute;n.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Por tanto, amigo lector, te conmino a informarte sobre esta iniciativa; a difundir los datos recabados, y a conformar grupos de discusi&oacute;n, m&aacute;xime si tu labor est&aacute; del lado de los librepensadores; aquellos que no s&oacute;lo deseamos ser escuchados, mucho menos nos empe&ntilde;amos en conformar un estilo y propuestas rentables, no se diga lucrativas; sino que tomamos como propia la insatisfacci&oacute;n que afecta a nuestra sociedad.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">De igual forma, toda protesta y activismo al respecto es bienvenida. Un servidor procurar&aacute; ser part&iacute;cipe de dichas estrategias, pero mi desavenencia con el fanatismo ciego me obliga a insistir en que dicha participaci&oacute;n sea informada y colectiva. La mayor&iacute;a a&uacute;n no conocemos los detalles, ni siquiera los m&aacute;s relevantes. Hablemos pues, intercambiemos reflexiones y preparemos acciones conjuntas.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 19 Jan 2012 00:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>2012:Game Over!! (A&#xF1;o va...)</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2011/123101-2012-game-over-ano-va-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2011/123101-2012-game-over-ano-va-.php</guid><description><![CDATA[<p>Es la v&iacute;spera de un a&ntilde;o que inicia. Las horas m&aacute;s expectantes en nuestra fr&iacute;vola sociedad, que culminan en la catarsis del conteo regresivo que anticipa la bienvenida a un nuevo a&ntilde;o. &ldquo;Feliz A&ntilde;o!&rdquo; &ldquo;Albricias, Bendiciones&mdash;y excesos, &iexcl;c&oacute;mo no!&mdash;y mucho Amor&hellip;&rdquo;</p> <p>As&iacute; es la llegada de un nuevo a&ntilde;o. El referendo del ciclo, el siguiente round, el segundo aire. Todos ellos s&iacute;mbolo de una nueva oportunidad. S&oacute;lo que est&eacute; es el 2012. El infausto a&ntilde;o en el que el mundo acabar&aacute;, seg&uacute;n los m&aacute;s doctos esoteristas y falsos profetas. As&iacute; que debemos prestar atenci&oacute;n y tener ello en cuenta hoy, esta noche. Al deglutir cada una de las doce uvas. El mundo se acaba, se nos escapa; se diluye entre los d&iacute;as, y cada campanada no es sino la muestra de que el R&eacute;quiem est&aacute; aqu&iacute;, entre nosotros&hellip;!Cu&aacute;n grandiosa noticia!</p> <p>&nbsp;</p> <p>El Mundo se acaba, amigos m&iacute;os. Lo hace a cada segundo, desde el momento mismo en el que comenz&oacute;. Nada nuevo nos depara el rebuscar y adjudicarle fechas falsas de caducidad a este planeta. Que si Dios, o el Gran Colisionador de Hadrones, ya hubieran resuelto terminar con esto, la cosa habr&iacute;a sido menos parsimoniosa.&nbsp; Feliz 2012. Feliz Fin del Mundo.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Es la v&iacute;spera de un a&ntilde;o nuevo. La recta final hacia este nuevo giro solar y, llenos de anhelos y angustias. Con la nostalgia y la emoci&oacute;n entremezcladas, acu&ntilde;amos prop&oacute;sitos que&nbsp; luego se disuelven. Por ello comparto con ustedes unos cuantos augurios de mi parte para este, el A&ntilde;o del Fin del Mundo:</p> <p>&nbsp;</p> <p>Que este a&ntilde;o que inicia te traiga tiempo, mi hermano.</p> <p>Que no dure sino lo necesario, lo esencial.</p> <p>Que adem&aacute;s, a cada cual, nos regale un calendario,</p> <p>Con 366 d&iacute;as, no menos, no m&aacute;s.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Que el reloj no te apabulle, ni a m&iacute; me desespere,</p> <p>Que los d&iacute;as duren lo justo, y las noches lo cabal.</p> <p>Que al final, si aquella vana profec&iacute;a se cumpliese</p> <p>Con lo justo, lo a profundidad vivido bastar&aacute;.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Que este a&ntilde;o, sea el del Fin, el del Inicio y el Ahora</p> <p>Que transites por sus hojas con &aacute;nimo y libertad</p> <p>Que s&oacute;lo hace falta tiempo&mdash;y emplearlo a toda hora&mdash;</p> <p>Con nuestro mundo girando a cuestas, hasta el final.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Feliz inicio de a&ntilde;o a todos ustedes. Por mi parte, acabado el ritual, continuar&eacute; con mi labor creativa, esperando les sea igual de provechoso y gratificante &eacute;ste, 2012.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Feliz Fin del Mundo!!!</p>]]></description><pubDate>Sat, 31 Dec 2011 23:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>Maniqueos</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2011/112101-maniqueos.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2011/112101-maniqueos.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: medium;">Prefer&iacute;a un mundo maniqueo. Aqu&eacute;l en el que hab&iacute;a buenos y malos, diferenciables con toda claridad. Un mundo en el que las guerras pose&iacute;an aliados y enemigos, y en el que cada cosa ostentaba s&oacute;lo dos estados posibles: bueno/malo; encendido/apagado; hombre/mujer; Cielo/infierno.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Eran tiempos m&aacute;s elementales. Bastaba otear el tablero de la vida, y de inmediato reconocer el lugar que se ocupaba. No hab&iacute;a medias tintas. Se era o no tal o cual cosa, y no lo otro, lo opuesto.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Era un mundo simple, incluso f&aacute;cil de aprehender. Para cada situaci&oacute;n hab&iacute;a un complementario. Los buenos eran lo que deb&iacute;an, y sus contrarios los avatares del mal. Y s&iacute; alguien deseaba formar parte de un bando u otro, la contrici&oacute;n consist&iacute;a en dejar la senda de unos para, por mera eliminaci&oacute;n, pasar a militar en las filas de la contraparte. Sol&iacute;a ser una medida efectiva para reconocer con qui&eacute;n se contaba, y a su vez, discernir entre aquellos a quienes ni el saludo eran dignos de recibir.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">En ese mundo de antes resultaba, adem&aacute;s, nada complicado tomar decisiones. No eran necesarios cabildeo ni diplomacia alguna. Podr&iacute;a decirse incluso que se trataba de un mundo m&aacute;s sincero, m&aacute;s apasionado. Cada uno conoc&iacute;amos o no nuestro papel; de inmediato saltaba a la vista qui&eacute;n era o no determinado calificativo, y de igual manera pod&iacute;amos &mdash;o no&mdash; defender nuestra opini&oacute;n. No ya con &aacute;nimo proselitista, o mesura hip&oacute;crita, sino por mera convicci&oacute;n.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">En aquel mundo se atacaba o defend&iacute;a sin m&aacute;s. Exist&iacute;an las victorias gloriosas, o apabullantes derrotas. Acaso se vislumbraban estados neutros; esos en los que, por una u otra raz&oacute;n &mdash;siempre hab&iacute;a dos y s&oacute;lo dos posibilidades&mdash; no se era part&iacute;cipe de alguno de ambos escenarios.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Tal fen&oacute;meno parec&iacute;a una especie de efecto residual, producto de la din&aacute;mica imperante en el grueso de la gente. Una excepci&oacute;n que confirmaba la regla de elegir o declinar y, de esta suerte, justificar la escisi&oacute;n de unos cu&aacute;ntos ap&aacute;ticos, ajenos a ambos hemisferios de la vida.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Por un tiempo relativamente largo viv&iacute; la regla doble que marcaba sin bruma el devenir. Como dije antes, era extremadamente sencillo ubicarse en la senda con s&oacute;lo dos direcciones.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Sin embargo despert&eacute; un d&iacute;a; uno de esos en los que no se sabe s&iacute; har&aacute; fr&iacute;o o calor, s&iacute; el sol remontar&aacute; s&oacute;lo el horizonte o llovera. Aquella ma&ntilde;ana medio nublada me invadi&oacute; la tibieza del ambiente, y ahora los extremos resultaban tan molestos. Me hart&eacute; del mundo maniqueo.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">En un principio cre&iacute; que era algo pasajero. Eran tiempos complejos para un joven como lo era hace a&ntilde;os, y se sol&iacute;a achacar a la inmadurez los lapsos de indecisi&oacute;n. Pero pasaron los meses, y aquella sensaci&oacute;n no se iba. Era similar ese extra&ntilde;o pre&aacute;mbulo al de la v&iacute;spera de un resfriado, cuando el cuerpo parece cortarse, pero no del todo, y se presiente la enfermedad sin estar seguro de qu&eacute; ser&aacute;, y cu&aacute;ndo se podr&aacute; reconocer por completo el mal.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">La incomodidad por no pertenecer a uno u otro bando &mdash;o peor a&uacute;n, ser parte de ambos simult&aacute;neamente&mdash; se volvi&oacute; mi &uacute;nica constante. En un par de a&ntilde;os, me convert&iacute; en uno de esos seres ambiguos, dis&iacute;mbolos a los ojos de quienes optaban por la soluci&oacute;n predominante.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Pas&eacute; entonces a formar parte de la minor&iacute;a, y no de aquellas a las que se ofrece guerra sin cuartel, sino de un extra&ntilde;o grupo al que ambas facciones suelen mirar de reojo, consolar con la misericordia y la l&aacute;stima prepotente que se obsequiaba a los indecisos, a esos ap&aacute;ticos que hab&iacute;an perdido el rumbo de sus vidas.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Aquel patetismo fue virando hacia el oprobio que, supongo, deb&iacute;a inspirar alguien cuya &uacute;nica muestra de comportamiento racional era su reaciedad a, de una vez por todas, adoptar uno y s&oacute;lo un camino.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Fueron a&ntilde;os duros, en los que opt&eacute; por recluirme y no esbozar comentarios, por miedo a ser otra vez blanco de las miradas y los reproches. Fue tal vez esa actitud, y ese aparente s&iacute;ndrome individual ante los polos opuestos, que con el paso del tiempo, me hice experto en pretender.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Sin dificultad, lograba hacer pasar como propia cualquier posici&oacute;n o ideolog&iacute;a. Con nitidez, comprend&iacute;a el sentir de los que me rodeaban, y actuaba &mdash;en serio lo hac&iacute;a bien&mdash; justo como aquellos esperaban. Despu&eacute;s de todo, ninguna de esas situaciones era tajante para m&iacute;, y el mundo de los &nbsp;matices me instaba a conocer cada detalle, cada sutil vuelta de tuerca, en la que el resto del mundo parec&iacute;a enredarse, en su intento por guardar la l&iacute;nea en la que deb&iacute;an ir.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Aquellas pr&aacute;cticas me trajeron beneficios, no lo negar&eacute;. Mas al llegar la noche, en la soledad del lecho quedaba, aferrado justo encima del nudo en mi la garganta aquel sabor agridulce de no creer por completo en aquello que dec&iacute;a, y tampoco externar con total honestidad mis puntos: que prefiero el pescado por encima de la carne o el pollo; que para m&iacute; era gris, en vez de blanco o negro; que el c&iacute;rculo posee 360 grados, y no s&oacute;lo izquierda o derecha, atr&aacute;s o adelante. Que, en suma, no compart&iacute;a ninguna de las opciones existentes o, por otro lado, ambas me resultaban v&aacute;lidas, atractivas.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Fue ah&iacute;, en el v&eacute;rtice de las cosas, que halle mi sitio. Como unos pocos, not&eacute; que desde ah&iacute; atisb&aacute;bamos de manera simult&aacute;nea ambos lados de la moneda. Con ello, ca&iacute; en la cuenta de que no era el &uacute;nico. Conoc&iacute; a otros que, como yo, hicieron del anatema su realidad. Hicimos lazos entre nosotros, ora por amistad, ora por sobrellevar nuestra respectiva soledad.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Pese a lo reconfortante que, dec&iacute;amos, era nuestra m&aacute;xima de la tercera v&iacute;a, pendi&oacute; siempre una sensaci&oacute;n de desconcierto.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Me horadaba la cabeza el ver a los dem&aacute;s, tintos hasta el tu&eacute;tano en sus papeles, pasar por la vida convencidos de su papel: ricos y pobres, hombres, mujeres, afortunados o presas de la desdicha. Obviaban todos, la existencia de cualquiera otra situaci&oacute;n para s&iacute; mismos.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Me part&iacute;a el alma &mdash;hablando de mitades&mdash; c&oacute;mo el resto viv&iacute;an conformes con tal existencia y nosotros, los seres de la ambig&uuml;edad, que dec&iacute;amos tener el mapa completo de la vida, nos debat&iacute;amos en desatinos.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Aquel mundo maniqueo, adem&aacute;s de f&aacute;cil de aprehender, ofrec&iacute;a recompensa a sus devotos. Una suerte de paliativo que nuestro anatema manten&iacute;a al margen de nuestra obstinaci&oacute;n. Sin embargo, fueron estos sentimientos los que, a la saz&oacute;n, propinaron ominosa ense&ntilde;anza.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Intentando comprender los motivos de tan c&aacute;ndida actitud, me devan&eacute; el seso infinidad de noches, hasta que descubr&iacute; &ndash;el t&eacute;rmino m&aacute;s adecuado ser&iacute;a &ldquo;tropec&eacute;&rdquo;&mdash; con el mayor de los secretos de aquel mundo: no hab&iacute;a maniqueos.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">En apariencia, las personas cargaban a cuestas sus respectivas etiquetas. Las esgrim&iacute;an con soltura o sufrimiento, henchidas de orgullo o en forma pendenciera, seg&uacute;n fuese la t&oacute;nica propicia. No dudaban en medir la vida &mdash;la propia o de cualquier otro&mdash; en funci&oacute;n de aquel par&aacute;metro un&iacute;voco con cuyo comp&aacute;s se codificaba el ritmo de su marcha.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">No obstante, en el fondo de sus almas, &mdash;segundos antes de dormir, o previo a iniciar una reyerta de golpes o palabras con el bando contrario&mdash; reptaba la misma duda, el mismo desconcierto que yo cre&iacute;a cargar, como una penitencia, acerca de las cosas.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">El pobre se refugiaba en la seguridad de su limitado capital, y reprochaba al rico su mezquindad, esperando conmoverlo. A su vez, el rico se sent&iacute;a en desventaja, al saberse presa de una fuerza supuesta que se le achacaba, y lamentando a su vez la suerte de no ser m&aacute;s o menos pobre. De igual manera el bueno traicionaba a sus correligionarios, arguyendo que los otros no eran de su condici&oacute;n. El malo perdonaba la vida, no juzgando necesaria en ocasiones tanta violencia.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Los adversarios m&aacute;s ac&eacute;rrimos celebraban pactos para el beneficio mutuo, y los llamaban "diplomacia", "negociaci&oacute;n". Olvidaban los ideales que en el discurso deb&iacute;an separarlos, vistos ahora como estorbos ante un mundo de llana igualdad y que secretamente aplaude el individualismo.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Ninguno de nosotros, los alienados, &eacute;ramos especiales. No hab&iacute;a contrarios, ni g&eacute;neros, ni causas. Tan solo una almidonada convenci&oacute;n, un protocolo de p&oacute;quer, para esconder el juego propio del resto de la mesa. Ese era el error de gentecomo yo. Entonces entend&iacute; las miradas, los reproches y la burla.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">&Eacute;ramos tontos que jug&aacute;bamos con la mano abierta. Supur&aacute;bamos nuestra ineptitud para guardar las apariencias. Si en algo &eacute;ramos especiales, era en la inocencia. Aquella revelaci&oacute;n echo por tierra, tanto mis esperanzas, como todas las dudas e incomodidad.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Disuelto el cors&eacute; que tanto escozor causaba en mis costados, dej&eacute; de buscar motivos para entender a los dem&aacute;s. Volvi&oacute; la paz de anta&ntilde;o y, como muchos otros tontos de esa supuesta tercera v&iacute;a, nos concretamos a vivir sin etiqueta nuestras respectivas existencias. Despu&eacute;s de todo result&oacute; que los contrarios eran m&aacute;s importantes para los indecisos, que para quienes los enarbolaban.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Hoy d&iacute;a sigo andando oteando en todas direcciones. Contin&uacute;o explorando entre gustos y nombres. Reinvento categor&iacute;as, haciendo repelar a los puristas del estilo. No me arrepiento por mi tonter&iacute;a, ni por la rabia y temores que esta b&uacute;squeda inflingieron. Habr&aacute;n otros a los que sea pertinente apegarse a alg&uacute;n canon.</span></p> <p><span style="font-size: medium;">Sin embargo, la nostalgia que me causa recordar aquellos tiempos en los que los contrarios eran ciertos para m&iacute;, y la pasi&oacute;n con la que sus militantes parec&iacute;an batir sus se&ntilde;as, me hace pensar que ahora, en una realidad en la que todos y todo es relativo, el presente ha perdido brillo. Como dije, para un tonto como yo, que se deslumbra con el blofeo, era preferible un mundo maniqueo...</span></p> <p style="text-align: right;"><span style="font-size: medium;">Abril 2011</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 21 Nov 2011 20:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>#Occupy, #Annon, #M.L....?</title><link>https://libertinaje.blogia.com/2011/111501--occupy-annon-m-l-.php</link><guid isPermaLink="true">https://libertinaje.blogia.com/2011/111501--occupy-annon-m-l-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Mientras escribo estas l&iacute;neas, a miles de kil&oacute;metros de m&iacute;, la polic&iacute;a de Nueva York cerca el campamento del colectivo autodenominado Ocupy Wall Street. Asimismo, se cumplen veinticuatro horas de que otro fen&oacute;meno de persona colectiva realizara una operaci&oacute;n de protesta inform&aacute;tica, &eacute;sta &uacute;ltima aderezada con sustracci&oacute;n de informaci&oacute;n contenida en servidores, por parte del grupo Anonymous.</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Lejanos escenarios en el plano f&iacute;sico, a&uacute;n m&aacute;s distantes de mi prosa usual. Sin embargo, estos a&ntilde;os de silencio, de reflexi&oacute;n y, sobretodo, de renegar contra mi Status Quo (no sin antes que &eacute;ste renegara de m&iacute;, claro est&aacute;), terminaron por sacar a relucir que &eacute;ste no era sino la &uacute;ltima ilusi&oacute;n que este tonto mago no daba por notar.</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Tal descubrimiento, el asumir que no hay ce&ntilde;idor, mas que el personal, me han quitado un gran peso de encima, pero tambi&eacute;n me huelgan a mirar hacia las llamadas "causas" con un poco m&aacute;s de seriedad que anta&ntilde;o.</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">En este punto es posible que el lector se pregunte si toda aquella perorata en los a&ntilde;os pr&iacute;stinos de la Mascarada Libertina, no contemplaba este horizonte o, peor a&uacute;n, hac&iacute;a caso omiso del mismo, con la &uacute;nica finalidad de parecer inamovible.</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">De hecho, responder esa pregunta me ha costado m&aacute;s de un dolor de est&oacute;mago (que parece ser la parte m&aacute;s sensible de mi cuerpo, en estos d&iacute;as de caf&eacute; y tabaco), y no podr&iacute;a, sin desplegar una cortina de&nbsp; tediosas justificaciones, exponer los tumbos que este movimiento ha pasado en estos a&ntilde;os de aparente silencio.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">La respuesta breve, para fines de esta entrada, ser&iacute;a: &ldquo;s&iacute;, pero no del todo&rdquo;</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">En otra ocasi&oacute;n ahondar&eacute; un poco mas en aquellos avatares, mas no deseo desviar ahora la atenci&oacute;n de los t&oacute;picos que dan t&iacute;tulo a mis letras este d&iacute;a.</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Hac&iacute;a no mucho, escuchar de colectividades como estas dos vertientes, no habr&iacute;a causado gran impacto en m&iacute;. No es el primero, ni ser&aacute; el &uacute;ltimo episodio en la Historia de la Humanidad, que un grupo de personas se apoltronen entre s&iacute;, para quejarse del Leviat&aacute;n, y gritar consignas hacia &eacute;l. No obstante, estos d&iacute;as me ha invadido un genuino inter&eacute;s por conocer las entra&ntilde;as ideol&oacute;gicas de ese ser llamado Anonymous, y me ha resultado una afrenta revisar los reportes de presuntas armas s&oacute;nicas en NYC. Ese no era el que escrib&iacute;a una ventosa tarde de agosto de 2008, sin embargo lo es ahora, y no puedo sino asumir que algo ha cambiado. Un retru&eacute;cano en mis entra&ntilde;as (quiz&aacute;s la causa de mi &uacute;lcera) dej&oacute; de susurrar, para exigirle al prestidigitador que hiciera una pausa en su rutina, que no era otra sino la que ya conoc&iacute;a con premeditaci&oacute;n. Que no era diferente del &iacute;mpetu que se siente cuando una idea genial llega de s&uacute;bito, pero de la cual s&oacute;lo se conocen algunos destellos. Que no tuvo la madurez que su fundador exig&iacute;a, porque carec&iacute;a de tierra d&oacute;nde asentarse.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Esta noche no vengo a hablar sobre Los Inconformes. No pretendo hacer apolog&iacute;a de Anonymous, ni respaldar las consignas frente al becerro de oro, allende las fronteras.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Dir&eacute; que entiendo los motivos, que comparto la desaz&oacute;n de a&ntilde;os, y que si otro fuese mi destino, elevar&iacute;a una pancarta, o teclear&iacute;a las coordenadas dentro de un &ldquo;Ion Cannon&rdquo; Todas estas expresiones me parecen insignes, pero ajenas a mi camino, todav&iacute;a. La senda del mago es por entre los espejos, y ah&iacute; he gestado el secreto de mi arte. A&uacute;n as&iacute;, env&iacute;o con fraternidad mi apoyo personal a aquellos idealistas contempor&aacute;neos, que empu&ntilde;an las redes sociales y los proxies y con la misma fuerza que yo lo hago con la pluma. Mi m&aacute;s sincero reconocimiento a ellos.</span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Una turbulenta madrugada de noviembre, en la colectividad de una habitaci&oacute;n con Internet&hellip;</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 15 Nov 2011 04:10:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
